Encargado por una icónica marca de lujo con tradición heredada para crear vajilla digna de su exclusivo entorno minorista, abordamos el proyecto sabiendo que cada milímetro del borde dorado y cada tonalidad de porcelana serían evaluados según los estándares más exigentes del mundo. Seleccionamos cuerpos de porcelana de grado premium y desarrollamos un protocolo de producción minucioso que controlaba cada variable: desde la precisión de los moldes y la formulación del esmalte hasta la colocación de las calcomanías y la inspección final a mano, garantizando así una consistencia absoluta en toda la colección. Las piezas terminadas, distinguidas por su refinada decoración dorada y su personalización de marca discreta, cumplieron a la perfección la posición de lujo del cliente y nos consolidaron como su socio cerámico preferido para futuras iniciativas de menaje de alta gama.